LAS CIENCIAS NATURALES

CIENCIAS NATURALES
llamamos Ciencias Naturales a las ciencias que, desde distintos puntos de vista, estudian los fenómenos naturales. Así, por ejemplo, a las plantas las estudian: los botánicos haciendo descripciones morfológicas; los físicos interesados en la fisiología; los químicos tratando de aclarar el fenómeno de la fotosíntesis; buscando nuevos fármacos y produciendo pesticidas y fertilizantes; y los especialistas en Ecología quienes desarrollan técnicas para apagar incendios no naturales; desarrollan técnicas para obtener productos "orgánicos" y estudian los fenómenos meteorológicos y atmosféricos desde un punto de vista global e histórico.
A continuación se enumeran algunas de las ciencias que componen el conjunto de las Ciencias Naturales.


¿QUÉ ES EL SISTEMA SOLAR?

El Sistema Solar lo forman, además del Sol, los astros que giran a su alrededor, que son: ocho planetas, planetas enanos, satélites, asteroides, cometas, meteoroides, y polvo y gas interplanetario.
Hasta el 24 de agosto de 2006 los planetas del Sistema Solar eran nueve: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón. En esa fecha, la Unión Astronómica Internacional definió lo que era un planeta y creó otras dos clases de cuerpos dentro del Sistema Solar: los planetas enanos y los cuerpos pequeños del Sistema Solar. Plutón pasó a ser un planeta enano, junto con Eris, descubierto en 2005, y el asteroide Ceres. Los cuerpos pequeños del Sistema Solar son los objetos que no son planetas ni planetas enanos ni satélites.


LOS PLANETAS Y SUS ÓRBITAS
Por orden, a partir del Sol, los ocho planetas del Sistema Solar que se conocen en la actualidad son: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. A los cuatro más próximos al Sol, Mercurio, Venus, Tierra y Marte, se les llama planetas interiores. Son pequeños, compactos y su superficie es rocosa.
A los cuatro planetas restantes, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, se les llama planetas exteriores. Son de mayor tamaño que los interiores, y están formados en su mayor parte por gases.
De los ocho planetas, Mercurio y Venus son los únicos que no tienensatélites, es decir, cuerpos de menor tamaño girando a su alrededor. La Tierra tiene solo uno, la Luna, y Marte dos, Fobos y Deimos; pero otros tienen muchos más, como Júpiter, del que ya se han descubierto más de 60 satélites.
Debido a la fuerza de atracción que el Sol ejerce sobre ellos, los planetas se desplazan a través del espacio describiendo órbitas, con forma de elipse, alrededor de él. Todos recorren sus órbitas en sentido contrario al de las agujas del reloj, y tardan más tiempo en dar una vuelta completa cuanto más alejados están del Sol.
Mientras que Mercurio tarda 88 días en completar una vuelta, la Tierra tarda 365 días (1 año), y así hasta Neptuno, que tarda casi 165 años en recorrer su órbita.
Las órbitas se encuentran todas en un mismo plano, como si estuvieran extendidas sobre una mesa. Por eso, el Sistema Solar tiene forma parecida a un enorme disco.
Además de girar alrededor del Sol (movimiento de revolución), los planetas giran en torno a sí mismos (movimiento de rotación), y lo hacen también en sentido contrario al de las agujas del reloj, salvo Venus, que gira al revés, en sentido horario.
Para medir las dimensiones del Sistema Solar se usa como unidad la distancia media de la Tierra al Sol, llamada unidad astronómica, UA. Una UA corresponde a unos 150 millones de kilómetros.
El Sistema Solar mide unas 80 UA de diámetro, que son unos 12.000 millones de kilómetros.


LOS PLANETAS ENANOS
Plutón es un planeta enano que tarda casi 248 años en completar una vuelta alrededor del Sol. Los otros dos planetas enanos del Sistema Solar identificados en la actualidad son Eris (conocido antes como Xena) y Ceres.
Eris es un cuerpo algo mayor que Plutón, que se descubrió en julio de 2005 en el cinturón de Kuiper, un anillo de cuerpos rocosos que giran alrededor del Sol más allá de Neptuno. Ceres, el de menor tamaño de los tres, gira en torno al Sol entre las órbitas de Marte y Júpiter.


LOS CUERPOS PEQUEÑOS DEL SISTEMA SOLAR
Esta clase de cuerpos del Sistema Solar incluye la mayor parte de los asteroides y los objetos transneptunianos (situados más allá de Neptuno), los cometas y los meteoroides.
Los asteroides son pequeños cuerpos rocosos que giran alrededor del Sol, sobre todo entre las órbitas de Marte y Júpiter, en una franja que se conoce como el cinturón de asteroides.
Júpiter posee grupos de asteroides, llamados Troyanos, que giran a su alrededor, atrapados por su fuerza de gravedad.
Se cree que un inmenso asteroide chocó contra la Tierra hace 65 millones de años, produciendo grandes incendios cuyo humo tapó la luz del Sol, lo que provocó la muerte de muchas plantas y de los dinosaurios que se alimentaban de ellas.
Los cometas son bolas de hielo y polvo, que parecen tener una larga cola. Es precisamente la nube de polvo la que produce este efecto, cuando el cometa está próximo al Sol. Sus trayectorias son mucho más abiertas que las de los planetas, por lo que pasan poco tiempo cerca del Sol.
Los meteoroides son cuerpos sólidos que giran alrededor del Sol. Cuando la trayectoria de algún meteoroide coincide con la de la Tierra y entra en nuestra atmósfera, el meteoroide se quema, produciendo lo que conocemos como meteoro o estrella fugaz. Algunos de ellos se desintegran en trozos más pequeños que caen a la Tierra: se les llama meteoritos.
El tamaño de la mayoría de los meteoroides es el de un grano de polvo, pero los hay mayores, sin ningún límite definido; los más grandes pueden tener una masa de varios cientos de toneladas.
LA TIERRA


SU POSICIÓN EN EL ESPACIO

La Tierra es el tercero (tras Mercurio y Venus) de los nueve planetas del Sistema Solar, si los contamos de menor a mayor distancia al Sol. Como la órbita que describe alrededor de él es una elipse, su distancia no es siempre la misma, pero se puede considerar una distancia media de unos 150 millones de kilómetros.
Si los clasificamos por su tamaño, la Tierra es el quinto de los nueve planetas principales.


FORMA Y PARTES DE LA TIERRA

La Tierra no es una esfera perfecta, sino que tiene forma de “pera”: el ecuador se engrosa 21 km; el polo norte está dilatado 10 m y el polo sur está hundido unos 31 metros.
La Tierra se divide en cinco partes: la atmósfera, la hidrosfera, la litosfera, el manto y el núcleo.
La atmósfera es la cubierta gaseosa (con un 20% de oxígeno) que rodea al planeta, con diferentes capas. Aunque tiene un grosor de más de 1.100 km, aproximadamente la mitad de su masa se concentra en los 5,6 km más bajos.
La hidrosfera, que es líquida, cubre la mayor parte de la superficie de la Tierra (el 70,8%) y comprende a los océanos (que suponen el 94% del agua de la Tierra), las aguas subterráneas (el 4%), los glaciares (el 1,7%), los lagos, ríos y vapor de agua (el 0,3%).
La litosfera tiene dos capas, la corteza y el manto superior:
  • La corteza terrestre está dividida también en dos partes, una que forma la base de las cuencas oceánicas y otra de la que forman parte los continentes. El espesor de la corteza varía de unos lugares a otros de la Tierra, alcanzando como máximo unos 50 km de profundidad.
  • El manto superior, que está separado del manto inferior por una zona débil conocida como astenosfera de 100 km de grosor. Las rocas plásticas y en gran parte fundidas de la astenosfera, permiten a los continentes moverse muy lentamente sobre la superficie terrestre, y a los océanos abrirse y cerrarse.

El manto inferior y el núcleo forman la parte interior y muy pesada de la Tierra, reuniendo la mayor parte de su masa. El núcleo irradia continuamente un calor intenso hacia afuera, que se cree está producido por la desintegración del y otros elementos radiactivos.


LOS MOVIMIENTOS DE LA TIERRA

La Tierra tiene dos movimientos: se desplaza alrededor del Sol (movimiento de traslación) y gira en torno a sí misma (movimiento de rotación).
En su movimiento de traslación describe una órbita con forma de elipse alrededor del Sol, tardando 365 días (lo que llamamos un año) y un cuarto de día en dar una vuelta completa. El cuarto de día de diferencia, hace que cada 4 años tengamos que contar con uno de 366 días (año bisiesto).
Como el eje de rotación de la Tierra (que es una línea imaginaria que va del polo norte al polo sur) está un poco inclinado con respecto a la vertical (forma un ángulo de 23,5º), los rayos del Sol llegan con distinta inclinación a las diferentes zonas de la superficie terrestre.
En las zonas tropicales los rayos inciden más verticales que en el resto de la Tierra, por lo que en esas regiones hace calor. En los polos, los rayos inciden más inclinados, por lo que hace más frío.
El movimiento de rotación de la Tierra en torno a su eje dura 24 horas, y da lugar a la sucesión de los días y de las noches: cuando el lugar de la Tierra en que nos encontramos esté de cara al Sol, será de día, y según esta vaya girando (van pasando las horas), las sombras nos invadirán hasta hacerse de noche.



LAS ESTACIONES DEL AÑO

El movimiento de traslación de la Tierra provoca que a lo largo del año existan cuatro estaciones: la primavera, el verano, el otoño y el invierno.
Como la Tierra no está del todo vertical, cuando el polo norte está inclinado hacia el Sol la mitad superior de ella (llamada hemisferio norte) está en verano. En esa misma época, como el polo sur está más alejado del Sol, en el hemisferio sur es invierno. Las estaciones en ambos hemisferios transcurren justamente opuestas.
En el hemisferio norte comienza el verano hacia el 21 de junio. A esa fecha, que tiene el día más largo y la noche más corta del año, se le llama solsticio de verano. Los rayos del Sol inciden casi verticales, por lo que hace mucho calor. En el hemisferio sur comienza el invierno.
Hacia el 23 de septiembre se produce el paso al otoño en el hemisferio norte. A esa fecha, en la que el día y la noche duran igual, se le llama equinoccio de otoño. Durante el otoño, los rayos van llegando cada día más inclinados y los días se van acortando, por lo que se va pasando del calor al frío. En el hemisferio sur comienza la primavera.
En el hemisferio norte, comienza el invierno hacia el 21 de diciembre. A esa fecha, que tiene la noche más larga y el día más corto del año, se le llama solsticio de invierno. Durante esta estación, los rayos llegan muy inclinados, por lo que hace frío. En el hemisferio sur comienza el verano.
En hemisferio norte, se pasa a la primavera hacia el 21 de marzo. A esa fecha, en la que de nuevo el día y la noche duran lo mismo, se le llama equinoccio de primavera. Durante esta estación, los rayos del Sol van llegando más verticales y los días se van alargando, por lo que se va pasando del frío al calor. En el hemisferio sur comienza el otoño.
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